Ventajas que ofrece una app vs una web móvil.

 

La tecnología ha puesto, en nuestra mano, una poderosa arma de conocimiento y de sociabilización que está continuamente reescribiendo nuestra relación con el mundo. Se trata de la revolución del Smartphone, una revolución, no obstante,  que no podría ser entendida sin el desarrollo de un mercado paralelo: el de las aplicaciones móviles (apps).

La tecnología ha puesto, en nuestra mano, una poderosa arma de conocimiento y de sociabilización que está continuamente reescribiendo nuestra relación con el mundo. Se trata de la revolución del Smartphone, una revolución, no obstante,  que no podría ser entendida sin el desarrollo de un mercado paralelo: el de las aplicaciones móviles (apps).

Sin embargo, a pesar de su vital importancia, muchas personas no encuentran las diferencias que existen entre las apps y los sitios web móviles (es decir, una web adaptada al formato del móvil o de la tablet). Y es que, ¿para qué descargarte una app cuando puedes acceder directamente a  la información a través de la URL?

Evidentemente, uno de los factores determinantes a la hora de decidir descargar la aplicación es el uso. Y en este sentido, el uso va determinado, entre otras cosas,  por el grado de interacción que la app permite con otras personas. Así, no es de extrañar que entre las 10 aplicaciones gratuitas más descargadas en 2016 en la app store se encuentren aplicaciones como Snapchat, Messenger, Instagram o Facebook (por destacar las más populares).

Otro factor diferenciador es, posiblemente, es la orientación. Mientras los espacios webs están más encaminados a la promoción de eventos o a la comunicación con grandes audiencias (enfoque cuantitativo) las aplicaciones son capaces de llegar a públicos más concretos (enfoque cualitativo).

El tercero es la tendencia en el acceso a internet. Según las encuestas, más del 60% de los usuarios acceden a internet mediante su dispositivo móvil – tiene un engagement superior a las web-. Un porcentaje que va creciendo cada vez más gracias a los avances en la tecnología Smartphone que, como se ha indicado más arriba, está ligada al desarrollo y el mejoramiento de las aplicaciones. A continuación resumiremos las más destacables:

Apps vs Webs

Las apps son los grandes escaparates del siglo XXI

El escaparate fue durante los siglos XIX y XX el lugar donde se pusieron en práctica todas las técnicas del márquetin. De ahí nació el escaparatismo, es decir, el arte de exhibir productos para su venta.  Con la revolución de internet estas técnicas encontraron, en un primer lugar, a las páginas webs un nuevo espacio de experimentación. Sin embargo, tras la revolución en la telefonía móvil, las aplicaciones han adelantado a su competidor como principal utensilio de venta online por su capacidad de fidelizar al usuario con la marca.

Y es que cualquier empresa, gracias a los datos que almacena las aplicaciones, puede perfilar su target de venta. Por este motivo se puede afirar que las apps son los grandes escaparates del siglo XXIEs bastante sencillo, por ejemplo en el ámbito de la nieve, integrar  tiendas online de las estaciones de esquí en las aplicaciones matando, así, dos pájaros de un tiro. Por un lado, las tiendas disponen de una herramienta más para promocionar su venta. Por otro, el público accede de forma rápida y fácil a información y productos que le interesa. ¿Se puede pedir más?

Utilización de bases de datos  

Una de las ventajas comparativas más destacables es que las apps permiten la geolocalización lo que posibilita una valiosísima base de datos. De esta forma, el cliente, por ejemplo, una estación de esquí, puede recomendar al usuario desde eventos, restaurantes o negocios próximos al dispositivo hasta alertar de posibles accidentes en una pista, entre otras muchas cosas.

Los Push messages

Otra de las diferencias notables es que las apps pueden realizar  notificaciones push, que permite una comunicación directa y a tiempo real no intrusiva con el usuario. En otras palabras, el usuario no tiene por qué entrar en la aplicación para recibir un mensaje que puede ser de vital importancia como, por ejemplo, un cambio brusco en la meteorología de la zona.

Acceso offline

No es necesaria mucha explicación a este respecto. Al contrario que en el uso de la web, el usuario puede interactuar con muchas de las funcionalidades de la aplicación sin necesidad de estar conectado a internet. En este sentido, la aplicación puede almacenar automáticamente la información en el último punto en el que el usuario tuvo acceso a una red y esta puede ser reproducida offline.

Click

Solo un click separa al usuario de la información. Este factor mejora enormemente la experiencia y la satisfacción de la persona si lo comparamos con el tiempo que tarda, en ocasiones, en cargar la web móvil. Como se ha indicado en el punto anterior, puede ser extremadamente complicado mantener una conexión a internet adecuada durante tramos de montaña. De esta forma, la interactividad con la app se produce de forma  inmediata.